“Más vale prevenir que curar”, eso dice el dicho, ¿verdad?

Pues en la informática al igual que en la salud, tenemos que aplicar ese dicho si queremos mantener en buen estado la salud de nuestros equipos y por lo tanto la de nuestra empresa, porque no hace falta ni comentar lo mucho que dependemos actualmente de los ordenadores para nuestro funcionamiento.

Así que hoy os vamos a dar 3 sencillos pasos para que los apliques en tus equipos y que se mantengan así lo más “sanos” posibles.

1.-      Instala Software de confianza y mantenlo actualizado, porque no es suficiente con tenerlo instalado y ya está, no, los hackers perfeccionan sus amenazas día tras día y buscan la manera de mejorar sus amenazas, así que la actualización de tú antivirus es indispensable, todos los antivirus son programables cuando queremos que actualicen, así que marca tú a qué hora te es menos molesto que el software haga su trabajo. Y no, no todos los antivirus son iguales, y por supuesto no es lo mismo uno gratuito que uno de pago. Vale que  “Menos es mejor que nada”, así que por lo menos, hay que tener instalado uno gratuito, pero si de verdad quieres protección, mejor uno de pago profesional que te permita realizar todas las actualizaciones que quieras y que tenga detrás de un soporte técnico que te respalde. Además, ¿te has parado a pensar cuanto es el coste de un buen antivirus en un año?,  dependiendo de la solución que necesites y del volumen de equipos a proteger, pero su precio suele ser inferior a 30€ al año, ¿de verdad vas a correr el riesgo de tener que parar tú trabajo, o lo que es peor, perder la información de tú empresa por evitar ese gasto anual? 

2.-     “Sentido común” con tú bandeja de entrada, ante la duda con el remitente de ese email o su contenido, elimínalo. No descargues los adjuntos automáticamente, asegúrate de que tú programa de correo no lo hace para que puedas revisarlo tú previamente y decidir si ejecutas el archivo o no. 

3.-      Hacer limpieza. Es bueno que de vez en cuando revises la información que almacenas y elimines lo que ya no uses, o si no la quieres eliminar todavía por si acaso pero no es una información que necesites a corto plazo, almacénala en un dispositivo externo, sea un pendrive (los hay ahora con muchísima capacidad) o un disco duro externo, así liberas espacio en tú equipo. Por supuesto, elimina y desinstala aplicaciones o programas  que ya no uses. Y de propina, realiza desfragmentaciones del disco periódicamente usando las herramientas de tú sistema operativo.

 Y por si todo esto falla, o no tienes tiempo de entretenerte, ya sabes que puedes contar con nosotros. Estaremos encantados de “desfragmentar tu disco”. Para ello solo tienes que contactar con nuestro departamento de informática.